Más allá del salario económico la jugada más inteligente es la co creación. La realidad sobre el bienestar y la cultura organizacional.
Por qué escuchar no es suficiente si tu equipo no forma parte de la solución.
Hace unos días nos topamos con una reflexión muy acertada de los amigos de Happyforce.
Decía que en el ecosistema actual de las organizaciones es un secreto a voces: ante la rotación, el desgaste o la falta de compromiso, la respuesta automática suele ser subir el sueldo. Pero el salario económico tiene un límite de impacto. Retiene por un tiempo, pero no enamora.
Para construir un verdadero salario emocional, Happyforce nos propone una estrategia de escucha activa basada en tres pilares fundamentales:
1.Escuchar en tiempo real: medir el pulso del equipo hoy, no en la encuesta anual del año pasado.
2.Escuchar con datos: dejar de gestionar por intuición y empezar a gestionar con métricas claras.
3.Escuchar con contexto: entender que cada equipo y cada realidad organizacional es un mundo único. El eslabón perdido, de la escucha a la acción basal.
Esta triada es un excelente punto de partida.
En HANOVA estamos convencidos de que diagnosticar y escuchar es el punto de inflexión para iniciar el cambio. Si nos quedamos ahí, generamos una expectativa en las personas que, si no se cumple, se traduce en frustración. Para que la jugada sea verdaderamente inteligente, necesitamos conectar el diagnóstico con el protagonismo de las personas. Por eso, proponemos expandir la fórmula e integrar dos pasos definitivos.
4. Implementar dinámicas y elementos accionables: la escucha debe traducirse en el diseño de frameworks, metodologías ágiles o instancias de facilitación específicas. No se trata de "hacer reuniones", sino de estructurar espacios donde el dolor detectado se convierta en un plan de mejora concreto. Y por último,
5.Participación basal, feedback continuo y acción constante: las personas no pueden ser meros espectadores de los cambios corporativos. Su participación debe ser la base (basal) del proceso. Diseñar con ellos, iterar con ellos y asegurar que exista una retroalimentación constante donde vean que su voz modifica la realidad del día a día. Así, se pasa de un modelo donde RR.HH. "soluciona" a uno donde el equipo se hace corresponsable de su propio bienestar.
La premisa es simple: cuando las personas forman parte del diseño del proceso, el compromiso deja de ser algo que se exige y se convierte en algo que surge de forma natural.
Cambiemos la jugada en tu organización. Escuchar con datos te da el mapa, pero cocrear con tu equipo te asegura llegar al destino.
¿Cómo están gestionando hoy la brecha entre lo que escuchan de sus equipos y las acciones reales que implementan? Si sientes que tu organización está lista para pasar del diagnóstico pasivo a la acción colaborativa, en HANOVA podemos acompañarte a codiseñar ese camino.
Un abrazo,
Carlos Villouta M.
Consultor en Desarrollo Organizacional & Liderazgo.
Fundador de HANOVA

